Algunas veces, por más que lo intentemos, no logramos obtener la productividad que quisiéramos. Esta situación es preocupante porque de nuestra productividad dÃa tras dÃa depende nuestro progreso y mejora en determinadas áreas de nuestra vida. Es ahÃ, cuando nos cuestionamos ¿Qué podrÃa estar pasando? ¿Por qué no logramos ser tan productivos como quisiéramos? La respuesta podrÃa estar en el ambiente en el cual realizamos nuestros quehaceres. La forma en la cual esté ordenado nuestro lugar de trabajo y los objetos que hay en éste, pueden influir en el grado de motivación que tengamos al llevar a cabo nuestras tareas diarias. Ya sea que nos encontremos en la cocina preparando la comida del dÃa siguiente, o en la oficina terminando un avance de nuestro proyecto, si nos encontramos en un lugar oscuro, sin aire fresco, desordenado y lleno de objetos, es probable que nuestra productividad se vea perjudicada y tardemos hasta el triple de tiempo en cada quehacer. Debido a lo anterior, recomendamos implementar algunas mejoras en nuestro espacio con el fin de incrementar nuestros niveles de motivación y productividad. Para iniciar, es importante que siempre mantengamos el mÃnimo posible de objetos en el área de trabajo. Esto provocará que percibamos más amplitud y orden en el espacio. Además, nuestra oficina o lugar de trabajo debe contar con una buena iluminación. AsÃ, durante el dÃa podremos aprovechar al máximo la luz natural, por las tardes y noches nuestro espacio de trabajo continuará lo suficientemente iluminado para mantenerte activo. También, es importante que el aire fresco entre a nuestro lugar de trabajo y se mantenga en movimiento, para lo cual podemos mantener las ventanas abiertas o incluir el uso de ventiladores. Finalmente, para aumentar aún más nuestra productividad, podemos ambientar y decorar las paredes con colores que favorezcan la concentración y el buen ánimo, como por ejemplo, el blanco, el azul, el verde y el amarillo. |