En Mateo 4:4 se dice que “No con sólo el pan vivirá el hombre, más con toda palabra que sale de la boca de Diosâ€. Esto hace alusión a que el ser humano no solo debe satisfacer sus necesidades fisiológicas como puede ser la necesidad de alimento sino que también debe llenar sus necesidades espirituales.
Hay ciertos principios que son importantes para hacer más bello este pasaje por la vida o incluso para poder sobrellevar las dificultades que se nos van presentando. Estos principios, esos valores y esa esperanza se logran por medio de la fe y la espiritualidad.
La espiritualidad no implica necesariamente religiosidad, no es estar metido en una institución dándose golpes en el pecho. La espiritualidad es un estado de plenitud y bienestar, es un diálogo constante con uno mismo y con quien consideramos nuestro ser superior.
Desde las civilizaciones más antiguas hasta la actualidad, una de las únicas cualidades del ser humano que ha sido inmutable con el paso del tiempo es la necesidad de creer en algo y encontrar respuestas. El ser humano es un homo sapiens debido a esa cualidad pensante que nos lleva a una búsqueda constante de respuestas que muchas veces no alcanzamos tener por medio de la razón. En algunos momentos solo la espiritualidad puede darnos serenidad ante algunas preguntas.
Albert Einstein en algún momento pronunció que “El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrirâ€. Esto quiere decir que muchas de las respuestas que se nos proveen por parte de la razón siguen siendo explicables sólo por argumentos espirituales y sobrenaturales al ser humano.
Pero, ¿cómo podemos alcanzar la espiritualidad? La respuesta podrÃa estar en dejar de lado la superficialidad de la vida y sociedad en la cual estamos inmersos, y adentrarnos de una forma más sincera y profunda en nuestro interior, en leernos y sentirnos, en trabajar nuestras debilidades y tristezas, sanar heridas y fortalecernos desde dentro. En otras palabras, en buscar esa espiritualidad primero dentro de nosotros mismos.
El ser humano es un ser compuesto por cuerpo, mente y espÃritu. Cada uno de nosotros debe proponerse buscar un bienestar corporal, mental pero también espiritual. Como dijimos al inicio, las necesidades del ser humano no solamente son fisiológicas o mentales sino también espirituales. Esa búsqueda constante por un abrigo espiritual nos traerá grandes beneficios en el corto, mediano y largo plazo. |