Zig Ziglar, uno de los grandes impulsores del desarrollo del potencial humano, afirmó en su famoso texto Nos veremos en la cumbre, que una de las razones por las cuales las personas no desarrollan su máximo potencial y alcanzan sus sueños es porque no nutren su mente de la misma forma en que nutren su cuerpo.
El ejemplo que utiliza el autor en su texto es simple y lo explicamos en seguida. Ziglar nos pregunta ¿qué tan importantes son las comidas que usted realiza durante el dÃa? ¿Tiene horarios especÃficos, ya como costumbre, para desayunar, cenar, tomarse un cafecito, almorzar? ¿Alguna vez ha dejado pasar una comida? ¿Cómo se sintió al no haber hecho el almuerzo ese dÃa?
Probablemente, la respuesta de casi todos serÃa que sà realizan cierta cantidad de comidas al dÃa y que tienen un horario más o menos establecido para cada una de ellas con el fin de que no “choquen†o “se juntenâ€. Además, dirÃan que si se saltan una comida en el dÃa, se sienten bajos de energÃa, cansados e incluso hasta de mal humor.
Como vemos, mantener nuestro cuerpo nutrido y nuestro estómago lleno es toda una prioridad para todos nosotros. Pero ¿nos preocupamos de la misma manera por nutrir nuestro intelecto? Incluso, ¿creemos necesario nutrirlo? ¿Pensamos acaso en ello? Según Ziglar, la respuesta se dirige a que no priorizamos la nutrición mental tanto como la fÃsica. Es más, ni siquiera la tomamos en cuenta.
Ahora bien, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a la nutrición mental? Primordialmente, hablamos de todo aquel ejercicio, actividad y hábito que mantenga nuestra mente e intelecto activos de forma constante, generando nuevas ideas y produciendo potencial mental que nos mueva como personas. Asimismo, refiere a todo aquello que desarrolle y nos ayude a mantener una actitud y pensamiento positivos frente a la vida. Para aclarar un poco más el concepto, a continuación enlistamos algunas actividades, ejercicios y hábitos que nos nutren mentalmente: - Realizar lectura diaria en un horario establecido y llevando un registro de la cantidad de minutos que leemos. Esto generará disciplina al igual que con nuestros horarios de comidas fÃsicas. Procura realizar lectura que alimente tu mente y no que genere ideas negativas.
- Escuchar durante los tiempos muertos o mientras realizamos otras actividades diarias, audios de motivación personal, formación, capacitación en algún área de interés, idiomas y cualquier otro que nos proporcione crecimiento personal.
- Realizar ejercicios mentales como crucigramas, sopas de letras, sudokus, ejercicios de razonamiento lógico y matemático, entre muchos otros.
- Poner a trabajar nuestra mente creando nuevos proyectos o emprendimientos y escribirlos. Asà como escribir pensamientos positivos o “cosas buenas que identifiques en el dÃa, en tu familia, en ti mismo…â€. La escritura nos mantendrá activos y creativos.
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