Muchas de las personas que se acercan al Centro de Superación Personal nos cuentan que poseen grandes sueños y anhelos. Sin embargo, la mayorÃa de ellas, a pesar de su gran deseo de alcanzarlos, no saben exactamente cómo convertir esos sueños en objetivos, y lo más importante, cómo hacer de estos objetivos un proyecto alcanzable y posible.
Digo lo anterior, debido a que la mayorÃa de las personas intentan trazar metas pero, por alguna razón, no logran alcanzarla o no al menos bajo las circunstancias o el tiempo deseado. Vemos, por ejemplo, que quienes se proponen bajar los kilos extra que subieron de diciembre no lo han logrado aún, o bien, que uno de nuestros familiares dejó tirado su objetivo de correr un kilómetro todos los dÃas, etc; notamos que constantemente las personas dejan de lado sus sueños y objetivos.
Pero, ¿cuál puede ser el causante de ésto? La respuesta podrÃa estar en que no nos fijamos objetivos realistas y alcanzables dentro de un determinado perÃodo. Para que un sueño sea alcanzable debemos traducirlo a objetivos que cumplan las siguientes caracterÃsticas:
Se deben fijar nuestro sueño como un blanco, un objetivo a largo plazo, entiéndase de un año en adelante. A su vez, éste objetivo se debe trasladar a objetivos de mediano plazo, entendiéndose dentro del plazo de uno hasta doce meses. Y finalmente, dichos objetivos de mediano plazo deben convertirse en pequeñas tareas, asignaciones y actividades pendientes de corto plazo, es decir, a realizar diaria o semanalmente.
Ahora bien, el objetivo a largo plazo, entiéndase aquel tras el cual vamos finalmente, debe ser especÃfico. He aquà un ejemplo: Nuestro objetivo podrÃa ser tener la casa de nuestros sueños; pero, ¿exactamente cómo es la casa de nuestros sueños? ¿Cuántos pisos tiene, de qué tamaño y color es? ¿Es una casa de montaña, playa o ciudad? ¿Tiene cuatro o cinco habitaciones? AsÃ, nuestro objetivo debe estar claro para nosotros pues, de lo contrario, no podremos dar en un blanco que esté “borrosoâ€.
Por otro lado, debemos fijar un fecha determinada para cumplir a totalidad nuestros objetivos de corto, mediano y largo plazo. Has de tu objetivo un proyecto que está dividido en partes y el cual debes completar al cabo de un periodo especÃfico… tres años, cinco años…
Finalmente, debe haber coherencia y correspondencia entre nuestros objetivos de corto y mediano plazo y el de largo plazo o blanco principal, pues, aunque trabajemos duro dÃa con dÃa y cumplamos todas esas asignaciones semanales, si el cumplimiento de ellas no nos lleva a nuestro objetivo final, estaremos desviados del camino y lo más probable es que se nos dificulte alcanzar nuestro objetivo de largo plazo. Por ello, asegúrate de que cada acción que realizas te acerque un paso más a tu sueño. |