Uno de los principios fundamentales que impulsamos en el Centro de Superación Personal, refiere al potencial que tienen nuestros pensamientos al orientarlos al alcance de diversos objetivos, modificación de hábitos, mejoramiento de nuestra conducta y forma de ser frente a determinadas circunstancias, eliminación de rasgos negativos, entre muchos otros aspectos. Como defiende James Allen en su libro Como un hombre piensa asà es su vida, nuestra mente puede ser entendida como un jardÃn en el cual pueden crecer desde deliciosos frutos y hermosas plantas hasta malas hierbas. AsÃ, Allen nos recuerda que de nosotros depende todo aquello que crezca en dicho jardÃn. Siguiendo con la idea anterior, el autor afirma que recogeremos todo aquello que sembremos. De esta forma, si nuestra mente consiste en pensamientos negativos, cargados de pesimismo, desilusión, pereza e ira, irremediablemente éstos se traducirán en acciones poco favorecedoras y, por ende, en malos hábitos y una vida poco agradable. Del mismo modo acontece con los pensamientos positivos, si nos esforzamos de forma constante por poner en nuestra mente solo lo bueno, lo puro, lo limpio y lo necesario, obtendremos una vida cargada de dicha y bienestar. Ahora bien, usted se preguntará: ¿cómo controlo mis pensamientos, cómo pongo en mi mente solo lo positivo y puro? El artÃculo de hoy, pretende darle algunas pistas acerca de cómo lograrlo poniendo en práctica las siguientes recomendaciones: - Debemos eliminar de nuestros pensamientos todo aquello que entorpezca nuestro proceso de crecimiento personal. Esto es, todo aquel insumo que tenga componentes negativos o que cree ideas erróneas en nosotros.
- Zig Ziglar, da algunos ejemplos de esos insumos negativos: Las noticias sobre acontecimientos negativos, determinados programas de televisión, la pornografÃa, toda aquella información que genere odio en el campo social, profesional o incluso polÃtico hacia otras personas, etc.
- Para tener acciones y hábitos pulcros, se debe comenzar por purificar nuestro lenguaje. Por lo cual, se torna necesario eliminar el lenguaje soez y negativo de nuestro dÃa a dÃa. Cambiaremos, asÃ, los insultos hacia la vida o los demás por palabras de agradecimiento y dicha, y las frases negativas como “¿no me puedes ayudar? Por ¿podrÃas ayudarme?
- Recomendamos, finalmente, tomar distancia respetuosa y pacÃfica de aquellas personas que solo irradian negatividad y pesimismo frente a la vida. Aléjese de quienes comiencen la semana quejándose y terminen el dÃa de mal humor; de quienes hagan mofa de sus nuevos objetivos y quieran entorpecer su llegada hacia el éxito.
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