El baño diario es un parte fundamental del aseo personal sin importar la edad o estado fÃsico; es por ello que desde muy temprana edad constituye una práctica habitual y necesaria para garantizar nuestra salud.
Sin embargo las personas no estamos tan acostumbradas a lo que llamaremos un “baño mental†que refiere a ese cuidado que deberÃamos prestar a nuestras: palabras pensamientos, emociones y contactos.
Asà como limpiamos nuestro cuerpo, podemos someter nuestra mente a una limpieza diaria integral. ¿En qué consiste esta limpieza?
Al igual que el baño diario, la limpieza mental consiste en eliminar todo aquello que pueda provocar un daño en nuestra mente. Entiéndase por ejemplo: malas palabras; pensamientos de derrota; emociones de tristeza, resentimiento y molestias; asà como, a toda la basura que puedan depositar las personas en nuestra mente.
Ahora bien, asà como nuestro cuerpo tiene mecanismos que lo protegen de impurezas, gérmenes y contaminación que pueden afectar nuestro cuerpo, nosotros debemos poner filtros y revisar todo aquel posible insumo que esté en nuestra mente y asegurarnos que todo lo que permanezca allà solo nos proporcione bienestar.
De la misma forma que un baño nos relaja, aumenta nuestra circulación y nos llena de energÃa, la limpieza mental diaria tiene un efecto similar en nuestro estado de ánimo y energÃa en general. Es decir si mantenemos nuestra mente libre de pensamientos negativos y basura, obtendremos más tranquilidad y claridad mental, asà como un estado en el cual surjan de forma más sútil nuevas y mejores ideas.
Para poner en práctica esta limpieza mental diaria recomendamos implementar los siguientes puntos: - Usar un vocabulario positivo y enérgico.
- Evitar tener conversaciones negativas con las personas.
- No quedarse atascado en fallos o fracasos del pasado.
- Evadirse de contaminar su mente con noticias negativas o material sexual.
- Escuche y lea información que llenen su mente de información saludable.
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