Hace un buen tiempo atrás, escuché a una persona que hablaba de la perseverancia diaria en la vida, en ese entonces no sabÃa que querÃa decir con esto de que: “cuando el hombre persevera, persevera su almaâ€... Pensé para mis adentros que su enfática referencia era usual por ser un fanático religioso o un predicador que trataba de aglutinar gente para su credo.
Ha pasado el tiempo y ahora puedo entender mejor y razonar lo que significa esto para nuestras vidas:
El alma es un valioso cobre de amor, dignidad, de esperanza, de ternura, de retos, de inteligencia, de comunicación interna con nuestra mente subconsciente y consciente que gratifica diariamente al individuo dándole la oportunidad de ser más digno de su vida para que logre desarrollarse con libertad.
La perseverancia del alma hace que el individuo como ser, persevere, siendo ese principio del ser intrÃnseco, de total independencia de su exterior, firme seguidor de enseñanzas de su alma que propicia el mensaje cristalino de fe, esperanza, de caridad, hacia su yo y los demás.
Coincido ahora en que el alma y el ser son únicos, existe una comunión en su sentir, lo interesante de todo esto es que muchas veces encontramos opiniones, conceptos, criterios que nos ponen en duda. En la actualidad, desearÃamos que todos comprendamos que alma cuerpo y mente son uno solo, que nos permite vivir bien, proyectarnos para mejores dÃas si asà lo deseamos firmemente.
Lamentablemente el hombre ha quedado a expensas del medio ambiente sin que logre superar sus negativas por ese condicionamiento mental que el mismo se ha impuesto y que le posterga a una vida de pesimismo, mediocridad, desidia, entre otros.
¡Que falta hace pulir nuestra mente para lograr perseverar diariamente para una vida feliz! |