El acoso escolar por desgracia es cada vez más frecuente en los espacios escolares que frecuentan nuestros hijos diariamente. No es que en el pasado no existieran formas de acoso sino que en la actualidad han tomado una serie de caracterÃsticas que lo hacen más identificable y que conlleva a muchas más repercusiones en el bienestar y desarrollo de nuestros niños y niñas.
Si usted considera que su hijo está siendo vÃctima de acoso escolar, mayoritariamente conocido como bullying, es bueno que siga una serie de recomendaciones que le pueden ayudar a darle apoyo y solución a esta situación. - Si su hijo o hija le comenta que está siendo vÃctima de desprecios, chistes y/o burlas es recomendable que le crea sin juzgarlo. A partir de ello, intente ser más observador(a) de si su hijo está presentando poca motivación para el estudio, enfermedades leves frecuentes o miedo a ir al lugar de estudio debido a que estas son claras señales de acoso escolar.
- Mantenga la calma ante la situación con el fin de que pueda brindarle apoyo y tranquilidad a su hijo(a).
- Intente transmitirle mucha seguridad esto por medio de ayudarle a reforzar la autoestima de él por medio de actividades que le gusten y le ayuden a expresar su potencial y capacidades.
- Comunique la situación a la institución de estudio. Este tipo de situaciones no se deben de pasar desapercibidas; al contrario, intente solicitar colaboración con el fin de que le puedan brindar una solución ante el tema.
- Recomiende a su hijo o hija que no responda a las agresiones debido a que usted y la institución intentarán darle una solución.
- Busque ayuda profesional, si su hijo fue vÃctima de bullying y quiere minimizar al máximo el daño que esto le pueda ocasionar tanto en el presente como en el futuro intente llevarlo ante un profesional como un psicólogo, esto le ayudará mucho en su proceso de fortaleza y crecimiento ante la situación.
“Jamás te unas a un maltratador, ni siquiera para no ser abusado. Si lo haces, caes lo más bajo que puedes, pues te conviertes en su seguidor y en un cobarde†|