Las creencias y los mitos que se han difundido a lo largo del tiempo perjudican mucho, de forma silenciosa pero con gran impacto, nuestra salud. La industria alimenticia es uno de los negocios más lucrativos del mundo y por ello muchas empresas alimenticias buscan difundir mitos y creencias con el fin de posicionarse y vender sus productos en el mercado.
El ser humano está atravesando una situación de emergencia debido a sus creencias y mitos alimenticios, pues las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y se ha comprobado que éstas son ocasionadas por el estilo de vida y las pautas alimenticias seguidas por una persona a lo largo de su vida. Creemos que si una persona toma conciencia de esto en un momento oportuno estará a tiempo para revertir muchos de los efectos nocivos de su conducta alimenticia. - El mito de que la obesidad es salud: Por contradictorio que parezca, uno de los mitos más difundidos en nuestra sociedad es el de "la obesidad es sinónimo de salud". Hemos escuchado decir que una persona gordita “está rosadita y bien alimentadaâ€; cuando, más bien, es al contrario, la obesidad es una enfermedad y no es para nada una manifestación de salud.
- La creencia de que hay que comer hasta estar al 100%: A veces por gula pero también por mala información las personas comen hasta más no pode. Sin embargo, ese hábito afecta demasiado a nuestro cuerpo. Lo ideal por lo general es aprender a calcular y quedar con regularidad a un 85% de satisfacción o "llenura" aproximadamente.
- El mito de que no se puede sustituir la proteÃna animal: Una de las mayores falsedades a la cual recurren las grandes cadenas de alimentos de origen animal es que la proteÃna animal es indispensable para el organismo, pues catalogan que solo una dieta basada en animales le puede proporcionar la proteÃna necesaria al organismo. Error, esto es un mito, existen productos de origen vegetal los cuales son hasta más ricos en nutrientes y proteÃnas que los de origen animal.
- La creencia de que los alimentos saludables son caros: La vida saludable en ocasiones se suele asociar con un estilo de vida costoso; sin embargo, esto tan solo se debe a la mala información. Los alimentos saludables no tienen por qué ser caros y más bien algunos son hasta más económicos de lo que pensábamos si se saben buscar los lugares adecuados para adquirirlos.
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