Algunas personas, viven la vida como un respiro pues no se detienen a reflexionar sobre cómo ha sido su año; no obstante, al final de éste, se quejan de su rápido transcurrir y de no haber cumplido sus metas de inicio de año.
Este fin de semana se inauguró el mes de junio, sexto mes del 2019. Esto nos ubica justo en el medio año. Estar en este punto del año puede ser la situación idónea para realizar un balance de lo trascurrido en nuestra vida en estos primeros meses del año.
Llegados a este punto es importante balancear el año. Es el mejor momento para hacerlo debido a que se tienen aún presentes los objetivos más importantes propuestos y aún hay tiempo de continuar esas metas o replantearlas con base en lo sucedido en la primera parte del año. - Paso #1: Pensar cuáles objetivos cumplimos y cuáles aún no.
El primer paso para realizar un balance del año es determinar qué ya logramos y qué aún no. Posiblemente nos genere mucha satisfacción lograr establecer cuáles metas ya cumplimos y eso nos permita ver qué exactamente está faltando. - Paso #2: Reflexionar ¿cuáles objetivos vamos a mantener?
Una vez que conocemos las metas por cumplir aún, es buena idea analizar cuáles vamos a querer mantener en miras del segundo semestre. Si se desea mantener algún objetivo, es buena idea que pensemos por qué se falló y con base en ello establecer cuáles son los planes para, en ese segundo semestre, perseguir el alcance de esos objetivos. - Paso #3: Anotar ¿Cuáles objetivos nuevos llegan?
Debido a que la vida no es estática y en seis meses pueden pasar muchas cosas, se vuelve necesario también pensar cuáles son las nuevas ideas que se van a ver materializadas en objetivos para la última parte del año. Establecer cuáles son las nuevas prioridades ayudará a saber sobre esos planes nuevos por generar.
"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños"-Eleanor Roosevelt |