No siempre estamos analizando nuestros pensamientos, acciones y actitudes que manejamos; por eso, me gustarÃa elaborar la pregunta que lleva este tÃtulo ¿Cuán exigentes somos con nosotros mismos?
Llega un punto en la vida en el cual entramos en una zona de confort de la cual difÃcilmente salimos si las condiciones externas no nos empujan a salir de ella. Las situaciones que atravesamos son las que muchas veces nos hacen replantearnos quiénes somos y cómo nos hemos construido.
El autoanálisis consiste en un proceso equilibrado: ni demasiada severidad como para no dejarnos respiras ni demasiada flojera como para no dotarnos de conciencia en relación con nosotros mismos. Por lo general las personas no llegan a un punto de equilibro, o son demasiado severas o son demasiado flojas con sà mismas.
El nivel de exigencia que tiene una persona sobre sà misma es determinante del nivel de mediocridad que a veces asume esa persona en su vida.
Al analizarnos debemos tener un panorama completo de razones y cualidades. Compartimos algunas preguntas movilizadoras que pueden servir como guÃa para hacer ese autoanálisis. - ¿Estamos conformes con la forma como nos expresamos, es decir en la forma en la cual hablamos y escribimos?
- ¿Nos sentimos cómodos con nuestra apariencia, la forma en cómo nos vemos y nos vestimos?
- ¿Nos cuestionamos constantemente la forma en la cual tratamos a los demás y nos relacionamos con ellos?
- ¿Estamos a gusto con la forma en que estamos asumiendo nuestra vida de pareja?
- ¿Nos agrada el trabajo y las relaciones laborales que tenemos?
Una vez que respondimos estas preguntas debemos hacernos la más importante de todas ¿Qué estamos dispuestos a hacer para salir de nuestra zona de confort? Porque al salir de ella estamos ayudándonos a mejorar como personas y dejar una mejor impresión de nosotros en los demás. |