A veces, las personas no somos lo suficientemente agradecidas con nuestro cuerpo hasta que nos acontece alguna situación o surge un padecimiento que nos hace extrañar su buen funcionamiento.
Una de las partes del cuerpo que las personas usamos más y ni siquiera nos percatamos, son nuestros pies. Desde que despertamos, nos ponemos de pie para iniciar el dÃa, dirigirnos al baño y luego caminar hasta la mesa para tomar un desayuno. Caminamos rumbo hacia el trabajo o la escuela, y al atardecer nuevamente utilizamos nuestros pies para dirigirnos a casa.
Hace algunos años, cuando mi compañera de vida Elizabeth y nuestro hijo tuvieron un accidente automovilÃstico, nos dimos cuenta de cuán importantes eran los pies y las piernas para una persona. Elizabeth tardó meses e incluso años en rehabilitar el funcionamiento de sus pies y piernas. Ahora, mucho tiempo después, ella camina a la perfección y valora por completo tener de vuelta el privilegio de volver a caminar.
Tomo como ejemplo la historia de mi familia pues desde cerca hemos aprendido a valorar y cuidar de nuestro cuerpo, a estar agradecidos con el poder levantarnos cada mañana e iniciar el dÃa. Con poder caminar hacia donde queramos y saber que contamos con nuestro cuerpo para emprender todo lo que se presente dÃa con dÃa.
Ahora bien, el agradecimiento hacia nuestro cuerpo lo podemos hacer valer con cuidados hacia él. Especialmente si se trata de nuestros pies, pues son los que nos cargan durante toda la vida a donde quiera que vayamos.
Una forma en la cual podrÃamos cuidar de nuestros pies es manteniéndolos en forma y con excelente condición fÃsica, por lo cual la actividad fÃsica es una buena opción. Esto, sumado a una buena alimentación que proporcione los nutrientes necesarios para la salud de los mismos.
Otra forma podrÃa ser prestando atención al calzado que utilizamos, procurando siempre que sea el adecuado para la salud y bienestar de nuestros pies. Además, haciendo baños de agua tibia para relajar las piernas y los pies del estrés del dÃa.
Estos son solo algunos de los muchos cuidados que podrÃamos tener hacia nuestros pies y piernas. Más allá de ser un trato delicado hacia éstos, es un trato necesario. Pues son nuestros pies y piernas los que nos posibilitan movilizarnos de un lugar a otro, avanzar y emprender nuevas actividades cada dÃa.
Apreciemos más nuestro cuerpo y todo lo que éste nos permite llevar a cabo. Seamos agradecidos por tenerle y saquemos el máximo provecho de él para cumplir cada meta que nos propongamos. |