La forma en la cual se levantan la mayorÃa de las personas no se caracteriza precisamente por ser positiva, alegre y motivada. Al contrario, muchas personas comienzan el dÃa quejándose de tener que madrugar para ir al trabajo o la escuela, de mal humor y sin saludar a quienes conviven con ellas.
Esta actitud neutra o negativa al levantarnos, no solo nos afecta a nosotros sino que también afecta a quienes viven con nosotros. Por ejemplo, hay personas que dicen lo siguiente “si mi esposo o esposa se levanta de buen humor, entonces sé que será un buen dÃa, pero si inicia el dÃa sin saludar y de mal humor, sé que será un mal dÃaâ€.
La mayorÃa de los autores que estudiamos en el Centro de Superación Personal, concuerdan en que la efectividad para alcanzar metas y objetivos se debe en gran medida a lo que hacemos diariamente y cómo lo hacemos, es decir, la actitud y estado de ánimo con los cuales realizamos las cosas.
Resulta difÃcil que crezcamos como personas si durante ese proceso de crecimiento mantenemos actitudes negativas hacia la vida, hacia los demás y hacia nosotros mismos. Además, suele también ser difÃcil tener un dÃa cargado de motivación y productividad si no nos encontramos en la sintonÃa mental correcta.
Pero ¿cómo podrÃamos mejorar nuestra actitud en el dÃa a dÃa? La respuesta podrÃa encontrarse en el autoanálisis y el autocontrol de nuestros pensamientos.
Muchas veces ni nosotros mismos comprendemos a qué se debe nuestro mal humor. En estos casos el autoanálisis podrÃa ser la clave para descubrirlo. PodrÃamos empezar preguntándonos ¿por qué me siento molesto? ¿Por qué estoy desanimado, aperezado, decaÃdo? ¿Qué me está irritando tanto? Y a partir de las respuestas surgidas podemos trabajar y cambiar nuestro estado de ánimo y actitud.
Otras veces, la actitud negativa no se debe a problemas personales especÃficos sino a la educación o a la mala costumbre de tener que empezar los dÃas con quejas, excusas y mal humor. En ocasiones se debe a que nadie nos ha enseñado nunca a amanecer con una sonrisa en el rostro y alegrÃa en el corazón.
En este último caso, el trabajo que debemos realizar en nosotros mismos debe enfocarse en cambiar esos pensamientos y creencias negativas. Es decir, cambiar los “Qué pereza debo ir al trabajo†“Qué cansada me siento, no quiero levantarme “Apúrate dame mi desayuno que llego tarde†, otras frases positivas como “Buenos dÃas familia, hoy será un lindo dÃa†“Gracias Dios, vida, universo por otro dÃa, otra oportunidad más†“Gracias por el desayuno, estaba delicioso†“Te preparé tu desayuno favoritoâ€.
Con simples cambios como lo son las frases positivas y motivadoras e intentar sonreÃr todos los dÃas por la mañana, obtendremos grandes cambios positivos no solo en nuestro estado de ánimo sino también en el de quienes amamos y conviven con nosotros dÃa a dÃa. |