Es cierto que dentro de nuestros ideales promulgamos la prosperidad y la solvencia financiera. Sin embargo, hay personas que cuando alcanzan cierto estatus y éxito económico adquieren una actitud superficial y con falta de tacto hacia su situación pasada y a la realidad de otras personas.
Muchas de las personas que han alcanzado el éxito financiero no siempre estuvieron una posición privilegiada; al contrario, muchas de ellas hicieron sacrificios y vienen de familias con pocos recursos. De hecho, en sus biografÃas muchas personas que ahora son famosas o que alcanzaron el éxito, cuentan todas las dificultades y penas que pasaron para llegar a donde están ahora.
La reflexión que pretendemos generar con este articulo es que el dinero no debe excluir la humildad. Un aspecto tan superficial como los recursos materiales no deben ir por encima de una actitud adecuada y compresiva hacia distintas circunstancias y situaciones de otras personas.
Ni el éxito ni la prosperidad pueden sustituir valores como la comprensión, respeto y la amabilidad que son la base fundamental de las buenas relaciones entre personas.
Hay personas realmente exitosas que no siempre andan alardeando de su dinero y posesiones, a continuación algunos ejemplos. - Mark Zuckerberg, fundador de Facebook posee una fortuna por más de 44,6 mil millones de dólares. Pero aun asÃ, el genio de computadoras prefiere llevar una vida bastante sencilla, sin lujos innecesarios.
- Charlie Ergen, CEO de Dish Network e importante inversionista de Estados Unidos pero aún asà no presume una vida ostentosa. De hecho, él vive en una sencilla casa en Denver y lleva su propia lonchera al trabajo con alimentos que prepara en su casa.
- Warren Buffett, este empresario se encuentra en el tercer lugar en la lista de los hombres más ricos del mundo, pero aún asÃ, lleva una vida bastante sencilla.
Una persona puede tener mucho dinero y vivir en prosperidad pero de igual forma puede y deberÃa conservar sus valores hacia sà mismo, su familia y los demás. |