Seg煤n un estudio, se descubri贸 que en Estados Unidos se dedican alrededor de 8 millones de d贸lares anuales en literatura financiera; sin embargo, seg煤n el an谩lisis realizado se estima que solo 0.1 % de esa informaci贸n llega a tener un impacto real en los comportamientos de las personas.
Dan Ariely, economista especializado en comportamiento financiero, dijo que tenemos un vac铆o grande entre lo que somos y lo que podr铆amos ser debido a que darle informaci贸n a la gente no garantiza necesariamente cambios en su comportamiento.
En las 煤ltimas d茅cadas se ha descubierto que para garantizar cambios de conducta se deben reforzar la motivaci贸n de las personas y hacer cambios respectivos en los ambientes en los cuales se desenvuelven, ya que esto es mucho m谩s estimulante que solo la informaci贸n que reciben.
No basta con que las personas cuenten con la informaci贸n, existen factores alrededor que determinan si se van a ejecutar los cambios de comportamiento respectivos con la informaci贸n que llega a sus cabezas. El enfoque de los centros de estudio y capacitaci贸n debe ser el de propiciar cambios motivacionales en relaci贸n con la materia que pretendan ense帽ar. Estamos en una 茅poca donde hay riqueza de informaci贸n pero escasez de condiciones cognitivas para aprender y llevar a la pr谩ctica lo que se aprende.
El psic贸logo David McClelland plante贸 que se deber铆an llevar a cabo programas de motivaci贸n que contemplen los siguientes puntos: - La socializaci贸n y el gusto por la novedad.
- El fomento de la curiosidad de las personas
- El fortalecimiento de la autonom铆a personal, mediante la b煤squeda de resultados concretos en tareas de logro.
- El aprendizaje de la autoevaluaci贸n.
- La responsabilidad personal y social.
- Insistencia de los padres en niveles elevados de rendimiento y su evaluaci贸n expl铆cita.
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