Suele decirse que enero es uno de los meses más difÃciles de sobrellevar financieramente hablando. Incluso, en algunos paÃses como Costa Rica suele llamársele “la cuesta de eneroâ€, debido a la gran dificultad que tienen la mayorÃa de personas para sobrevivir a los gastos de dicho mes.
Pero, ¿nos hemos preguntado a qué se debe que sea un mes difÃcil económicamente? La respuesta está en el manejo de dinero que hubo el mes anterior: Diciembre. Contrario a lo que podrÃamos pensar, puesto que en diciembre muchas personas asalariadas reciben un salario extra o aguinaldo y esto deberÃa de proporcionarles mayor solvencia económica, esto más bien se presta para que las personas gasten más fondos y no ahorren dinero para el año que entrará pronto.
Efectivamente, la complejidad que muchos atraviesan el mes de enero se debe, en muchas ocasiones, a que diciembre fue un mes cargado de gastos diversos que no necesariamente eran de primera urgencia y más bien fueron impulsados por la época navideña y todo lo que ella conlleva.
Se nos ha vendido la idea de que en la época navideña, que abarca los meses de noviembre, diciembre e inicios de enero, debe estar llena de gastos como compras para decorar el hogar, obsequios, cambio de guardarropa, alimentos de época para todas las celebraciones, viajes para vacacionar o visitar familiares, entre muchos otros gastos económicos que terminan vaciando nuestras billeteras.
Pero de lo que muchos no nos damos cuenta, es que la navidad no tiene porqué celebrarse solo a partir de los grandes gastos económicos. Debemos saber que no necesitamos decoraciones para vivir el espÃritu navideño; tampoco necesitamos obsequios para demostrar cuánto queremos a nuestros familiares, amigos y demás allegados; no requerimos de enormes gastos en alimentos de celebración para poder celebrar en familia y compartir una agradable cena.
Por esta razón, en esta navidad prioricemos dar obsequios que vengan desde nuestro interior y no solo desde nuestra billetera y compartamos en familia sin incurrir en gastos que después solo nos darán intranquilidad y estrés.
Intentemos ahorrar todos los ingresos extra que vengan a nuestro bolsillo para que, a partir de dicho ahorro, podamos comenzar el año 2020 con optimismo, tranquilidad y mucha más solvencia financiera. |