En el año 2001, Carlos Alberto Montaner presentó su libro “Las raÃces torcidas de América Latinaâ€. En dicho libro, se habla sobre algunos de los problemas económicos más acuciantes del área, tiene un capÃtulo que nos llamó mucho la atención, en el capÃtulo “La economÃa que nació torcida†habla sobre la mentalidad que tienen los latinoamericanos hacia la economÃa y la riqueza.
Es sabido que América Latina es una de las zonas geográficas más desfavorables y desiguales del planeta. Autores como Montaner adjudican esta situación al mal manejo que ha tenido la región en gobernanza polÃtica, pero sobre todo a la mentalidad con la cual los latinoamericanos abordan los temas económicos y visualizan la riqueza.
Estamos en una región donde abunda una mentalidad terrible y los debates sobre la riqueza son profundamente conservadores. La riqueza se ve con desprecio. En Latinoamérica, la lista de las personas más adineradas del mundo es también la lista de las personas más odiadas del planeta, debido a que el latinoamericano no está acostumbrado a ver a la persona adinerada como generador de riqueza sino como un enemigo al cual se le ve con envidia.
Por otro lado, el latinoamericano actual prefiere endeudarse por un objeto que por formación. Es decir, se gasta más dinero en posesiones materiales que en conocimiento y sabidurÃa. En Latinoamérica cuando un ladrón se mete a robar a alguna casa lo que se lleva es dinero y objetos materiales, pero nunca nadie se mete con el objetivo de robar un libro.
Otro problema llamativo es que el latinoamericano prefiere conservar los problemas económicos en vez de solucionarlos. En lugar de buscar asesorÃa para manejar su vida económica busca endeudarse, factor que a la larga lo termina dejando en una situación peor en lugar de brindarle una sana solución.
Adicionalmente, el latinoamericano siente envidia de la persona que le va bien en términos económicos por lo que busca razones para difamarlo o tirarle malas energÃas, lo que genera más bien un ciclo energético que termina devolviendo todo eso al emisor, quien, además, suele ser una persona que no está ni bien económicamente ni mejor que a quien intenta difamar.
Douglass North, premio nobel de economÃa del año 1993, dijo que existen grupos humanos incapaces de entablar una sana relación entre la sociedad económica y el poder polÃtico porque no cambian su mentalidad sobre estos sectores. Por doloroso que suene, Latinoamérica es parte de estos grupos humanos llamados a hacer una modificación completa de la mentalidad si quiere aspirar a Ãndices de desarrollo mucho mejores y salir del estancamiento en el cual se encuentra desde hace muchos siglos atrás. |