Según las ciencias cognitivas no existe la falta de motivación. Algunas personas dudarán sobre esta afirmación, pero vale la pena reflexionar un poco sobre ella y sacar provecho de lo que dictan las teorÃas cientÃficas al respecto.
Una vez le escuché decir a un psicólogo en una conferencia que no existe falta de motivación y que a su consultorio iban muchos padres de familia que insistÃan en que sus hijos no se encontraban motivados; sin embargo, esta creencia es falsa debido a que siempre existe motivación, el tema es que está mal direccionada. Por ejemplo, no es que una persona no se encuentre motivada a realizar cierta actividad, sino que hay otras actividades que ocupan su mayor interés y por las cuales la motivación se direcciona o canaliza hacia ellas.
“Señora, no es que su hijo no quiera hacer la tarea porque carece de motivación, es que la motivación de él está direccionada hacia los videojuegos y prefiere dedicar el tiempo a elloâ€, contaba el psicólogo que mencioné como respuesta ante una madre frustrada de que su hijo no fuera más aplicado por tener poca motivación hacia el estudio.
¿Qué nos hace aprender esto? Que no hay que quebrarse tanto la cabeza pensando en encontrar lo que nos motiva sino más bien en cómo dirigir la motivación de forma adecuada a las actividades que queremos, hablaremos de algunas ideas que pueden servir.
Hay que definir cuáles tareas o actividades son relevantes en nuestra vida diaria y porqué. A veces cargamos con actividades y tareas que son un estorbo en nuestra vida debido a que no disfrutamos de ellas o las hacemos meramente por obligación. Si no nos sentimos a gusto con alguna actividad deberÃamos dejar de ejecutarla sin importar lo que sea, debido a que el realizar actividades por obligación solo nos lleva por el camino de la infelicidad.
A las tareas que cataloguemos como relevantes es importante que les busquemos lo que más nos gusta de ellas o la razón del por qué las queremos seguir haciendo. Esto nos ayuda a encontrar una verdadera razón para seguir haciendo dicha tarea y poder direccionar nuestra total motivación hacia ellas.
Otro consejo que ayuda a direccionar la motivación es encontrar un bienestar entre todas las áreas de nuestra vida. Por ejemplo, si nuestro trabajo o estudio ocupan mucho tiempo de nuestra vida la motivación forzosamente tendrá que direccionarse en dichas vÃas lo que genera que toda nuestra motivación vaya a estar consumida en ello y no da respiro ante otras muchas áreas que nos pueden resultar relevantes.
Siempre haga solo lo que lo hace feliz. Este consejo es trillado, pero creemos que es la clave para siempre dirigir nuestra motivación positivamente. Si se realizan solo actividades que nos llenan de vida, satisfacción, amor y felicidad estaremos cosechando solo cosas positivas para nuestra vida y estaremos devolviendo todo esto a lo que hacemos y demostraremos que nuestra motivación está presente en ellas y para ellas. |