"Todo un cuarentón con privilegios ... me presume frente a sus amigos".
Asà versarÃa "Casi perfecto" interpretada primero por Anna Cirre y luego por Laura Pausini, y asà me siento ahora (no casi perfecto sino cuarentón con privilegios). Efectivamente el otoño se llevo mi pelo, aunque casi 15 años de tratamientos capilares especiales lo han defendido ferozmente, escondo la panza bajo el saco, a fuerza de respiraciones profundas o de martirizar el cinturón, me gustan los niños y los juegos y claro... soy el ejemplo de marido (bueno casi -ja-)
Pero sobretodo, al cumplir 40 me permito ver hacia atrás y revisar el punto de partida; ver en qué me he convertido y sonreÃr, un cuarentón con privilegios, y es que la vida misma es un privilegio; una esposa que te ame y aguante es un privilegio, tres maravillosos hijos que no dejan de inspirar mis esfuerzos, un equipo de trabajo comprometido, entusiasta y profesional, un par de socios y cómplices en el camino; un montón de amigos y relaciones afectivas; salud, inteligencia, consciencia... privilegios, privilegios, privilegios.Más aún: bendiciones, bendiciones y bendiciones.
No puedo más que agradecer a Dios, a la vida, tantos pequeños milagros puestos juntos; bendiciones, la oportunidad de hacer aquello que amo y de amar aquello que hago. Veo el futuro y también sonrÃo por las posibilidades de lo que puedo construir en él.
A la distancia... el balance afortunado; por supuesto también cosas tristes; creo que lo que realmente lamento es la pérdida de un par de amigos muy queridos, ojala sus vidas estén colmadas de paz, armonÃa y abundancia.
En mi mente cuarentona se desbordan paisajes, sentimientos, lagrimas, risas, risas, muchas risas, afectos pasiones, escenarios y camisas empapadas en sudor al bajar de los templetes en una especie de incontinencia emocional que no me permite descansar del todo cada noche tratando de robarle "a mis noches el sueño" pensando en qué otro proyecto sigue... qué nuevo grupo, qué auditorio, qué nueva forma de tratar de impactar, de convencer a otros de que pueden hacer de sus vidas una experiencia extraordinaria. Cuando pregunto en mis conferencias ¿cuántos años tienes?, invito a la reflexión de cómo pretendes vivirlos... los que tienes; los que están por delante. Pero también a la revisión de qué te han dejado los ya utilizados.
Cada dÃa que pasa, nos acercamos un dÃa al dÃa de nuestra muerte, cada dÃa que pasa nos consumimos de a poco.
¿Ha sido la tuya una existencia provechosa?, ¿has tocado la vida de otras personas?, ¿has estado a la altura de la tarea que Dios dispuso para ti?
Por mi parte en estos 4 minutos de agosto deseo simple y llanamente decirte GRACIAS por ser parte de los motivos que inspiran mis esfuerzos, GRACIAS por ser parte de mis privilegios, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Piensa, Reflexiona y Actúa.... |