curso2021
 
 

Aprende como si fueras a vivir toda la vida y vive como si fueras a morir mañana

 
     
  Más información  
 

El hombre que ha empezado a vivir más seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera

 
    Ver todos los eventos
ENCUESTAS
Denos su Opinión
  ¿Quién es el responsable de los actos que realizo?  
 
Yo soy el único responsable
Las personas que me rodean
A veces yo, a veces otros
Todos incluyéndome son responsables
 
  Ninguna de las anteriores  
   
   
Competir contra los grandes…
¿Cómo competir contra las grandes industrias?.

Lo primero que se me ocurre pensar es ¿qué o a quién consideramos grande?, ¿realmente serán tan grandes nuestros competidores?, ¿o es que nos vemos demasiado pequeños a nosotros mismos?.

¿Acaso David necesito tener la misma infraestructura que tenía Goliat para vencerlo? ó fue simplemente su gran maestría en el uso de la onda y la extraordinaria puntería que desarrolló durante años de práctica.

Por Helios Herrera

Pensemos en un mal ejemplo: hace semanas un puñado de manifestantes congestionaron el transito de la ciudad más grande del mundo, no sumaban más de 70 personas las que bloquearon el acceso de una de las principales carreteras de acceso a la ciudad de México.

Independientemente de lo nefasto y absurdo que el hecho en si representa, la realidad tangible es que esos 70 manifestantes no necesitaron mayor infraestructura para afectar a más de 2 millones de personas en la ciudad.

Cuando un asaltante con pistola en mano nos atemoriza y obtiene nuestras pertenencias, no necesitó todo nuestro poderío, conocimiento antigüedad o infraestructura para vencernos.

La verdad, es que ni David era más grande que Goliat, ni esos manifestantes más grandes que 2 millones de afectados, ni el asaltante más grande que su victima, lo que es un hecho es que tuvieron un elemento que aumentaba su poder, no su grandeza.

La piedra de David, la voluntad de los manifestantes o el arma del delincuente, elementos que los hacen poderosos, ventajas competitivas que los situaron por encima del mercado.

¡No quiero suponer que vayamos por la vida cerrando tratos a pedradas, manifestándonos fuera de las oficinas de nuestros clientes o a punta de pistola!, pero sí que encontremos en nuestro producto o servicio ese pequeño elemento que nos convierte, si no en grandes competidores, si en competidores poderosos.

El punto a destacar, es que en la mayoría de los casos es cuestión de actitud, somos nosotros mismos los que nos descalificamos de la competencia al creernos pequeños, nos descalificamos de antemano por la supuesta grandeza del competidor, sin detectar y consolidar esas puntas de flecha que tiene nuestra marca, nuestro producto o la forma en que ofrecemos nuestro servicio.

No quiero pasar por ingenuo, sé de antemano que la capacidad financiera de “las grandesâ€, la posibilidad de tecnología, activos o experiencia, y más en el actual mundo globalizado son variables difíciles de vencer para hablarles “de tu a tu†y ganar contratos.

Pero también podríamos dar una lista increíble de oportunidades bien manejadas por empresas “pequeñas†que dieron y vencieron la batalla simplemente porque se esforzaron en encontrar esos pequeños elementos de poder en su producto.

Quiero pues subrayar que el primer paso para dar la pelea contra los grandes, es creer que podemos ganarla, no sólo estar dispuestos a pelearla, e identificar las pequeñas diferencias que aportan valor y poderío a nuestra empresa.

Hace muchos años celebraba con un amigo mío la adquisición de un auto deportivo de lujo, amén del gusto de estrenar, me hizo un comentario similar a este: “Oye, ahora nada te detendrá para hacer citas con gente importante de empresas importantesâ€, con este auto ya “estas al nivelâ€.

Casi sin pensar en la respuesta le dije: ¿“Y tu cuántas veces has cerrado negocios en el estacionamiento de tus clientes?â€. Me rehuso a pensar que lo que me pone en determinado nivel es la posesión de un auto, yo creo que justo porque he desarrollado el nivel, la consecuencia es la posesión material.

Si estas esperando tener la infraestructura para creer que puedes competir y estar “al nivelâ€, nunca sucederá, es tanto como la pareja que quiere “estar lista†para ser padres antes de procrear, la verdad es que nunca estarás lo suficientemente listo hasta que empieces a avanzar.

Por otro lado cuando comparamos nuestro producto o servicio con las marcas grandes del mercado y pensamos en competir con ellas, creemos que tenemos que ser igual de grandes que ellos para ganarles la guerra. Otra vez, cuestión de actitud y de enfoque, no pretendamos ganar la guerra, sino la batalla. No pretendamos dejar sin clientes o sin capacidad de producción a nuestros grandes competidores, enfoquémonos a ganar  esta cuenta o pedido especifico, no con el afán de debilitar al otro, sino de fortalecernos a nosotros.

Comúnmente el ganar o perder la batalla implica obtener la oportunidad por parte del cliente de ganar la cuenta, enfoquémonos en lo que puede obtener de nosotros el cliente, que difícilmente podría obtener de nuestro gigante competidor, logremos la oportunidad inicial, ya con “el pie†dentro, si es necesario hagamos alianzas con nuestros proveedores o incluso con colegas de nuestra misma envergadura.

Compromete con tu cliente en etapas, y ve aumentando paulatinamente el nivel de compromiso conforme vayas solucionando las cuestiones necesarias para responder ante el reto que te propone. No  te comprometas o prometas cosas que sabes de antemano no podrás cumplir, piensa, para terminar, que tu cliente es “tan cliente†como tu mismo frente a tus proveedores. ¿Qué buscas tú en un proveedor? ¿Disciplina, responsabilidad, tiempo de entrega, precio eficiente?, si tuvieras un proveedor (sin importar su tamaño) muy eficiente ¿lo dejarías ir por unos cuantos pesos? La mayoría de las veces… no. Un proveedor eficiente es tan difícil de encontrar como una pareja. Piensa cuantas veces has cambiado de impresor, de mecánico o de dentista, y qué pasa cuando alguno de ellos encuentra la forma de satisfacer tus exigencias actitudinales como cliente.

1. Encuentra los pequeños diferenciadores de tu negocio que te hacen poderoso (seas grande o pequeño).

2. Desarrolla esos diferenciadores hasta fortalecerlos como una clara ventaja competitiva.

3. No estarás “al nivel†cuando tengas la infraestructura, tendrás la infraestructura cuando hayas desarrollado ese “nivelâ€.

4. Ten confianza en ti y en tu equipo de trabajo.

5. Enfócate a ganar cada batalla, no la guerra.

6. Trabaja en equipo, acepta y fomenta alianzas con tus proveedores incluso con colegas.

7. Comprométete por etapas, no prometas lo que no puedes cumplir.

8. Un proveedor eficiente es un gran tesoro, tus clientes no te dejarán ir si satisfaces sus necesidades.

Helios Herrera
www.centrodesuperacionpersonal.com/heliosherrera

 
 
Enviar a un Amigo Imprimir Descargar
 
Otros Artículos

En ocasiones la vida nos exige una pausa
Actualmente las personas llevan un estilo de vida bastante acelerado y no siempre se ponen a reflexionar sobre este ritmo de vida, el cual puede cargarnos de frustración y estrés cotidianamente. A veces es la vida misma la que nos pone un freno y

Leer todo el artículo

¿Cómo sobrellevar los fracasos personales?
El fracaso es algo absolutamente normal y cotidiano. Todos nosotros en algún momento de nuestra vida lo experimentaremos, un propósito que no logramos, una relación que no funcionó un proyecto que no salió como esperábamos… No es, por

Leer todo el artículo

El orden es tiempo y el tiempo, vida
A muchas personas les cuesta tener su casa aseada y en orden y desconocen que una casa ordenada ayuda a tener una mejor salud mental y disfrutar más de la vida. En España se realizó una investigación que estuvo a cargo de Ana García, el cual

Leer todo el artículo

Estoicismo: calma en medio del caos
El día de hoy, hablaremos sobre una doctrina filosófica que nos puede ayudar bastante en nuestra vida personal, en especial en las situaciones que están fuera de nuestro control y en nuestras emociones personales. Hablaremos sobre el estoicismo,

Leer todo el artículo
Otras Categorías
  Ventas
Responsabilidad Social
Planificación
Eficiencia
Tecnología
Carácter
Optimismo
Abundancia
Leyes universales
Karma
Imagen Personal
Negocios
Depresión
Mujer
Futuro
Finanzas
Vida
Inteligencia Emocional
Terapias
Creencia
Familia
Perseverancia
Autoestima
Liderazgo
Gratitud
Objetivos
Emprendimiento
Prosperidad
Innovación
Ser humano
Felicidad
Valores
Motivación personal
Tercera Edad
Poder Mental
Metas
Presente
Pasión
Humildad
Confianza
Empatía
Autoconocimiento
Aprender en el S. XXI
Compromiso
Negociación y Ventas
Servicio al Cliente
Trabajo en Equipo
Integridad
El PPH
Comunicados
Relaciones Humanas
Espíritu Emprendedor
Adversidad
Sueños
Manejo del tiempo
Hablar en Público
Salud Emocional
Formación de Equipos
Comunicación
Responsabilidad
Adolescencia
Salud
Miedo
Entusiasmo
Éxito Empresarial
Hipnosis
Mercadotecnia
Lenguaje Corporal
Éxito Personal
Actitud Positiva
 
 
  "Invierte en ti mismo si en ti confías"  
   
 
Llena el formulario
Nombre
Apellido
Email
 
loader
sistema compra 3
NOTICIAS