Todos estamos limitados a veinticuatro horas. Aunque algunas personas aparentan hacer más que otras durante el mismo tiempo. Es como si tuvieran la habilidad de controlar las manecillas del reloj. En realidad, la clave para controlar el tiempo es organizar sus pensamientos, establecer prioridades y limitar el tiempo para cada tarea.
Quizás han pasado dÃas cuando pareciera que cada cinco minutos alguien le llama o le envÃa un correo electrónico recordándole una tarea más. No solo le interrumpió lo que intentaba realizar, sino que también el pensar en la tarea adicional le causo distracción. Empleando varias técnicas podrá mantener su enfoque y alcanzar sus metas diarias.
Para limitar las distracciones por consecuencia de los correos electrónicos, designa tiempo especÃfico para leerlos y contestarlos. Por ejemplo, podrÃa limitar su tiempo para leer los correos al comenzar el dÃa, media hora antes del almuerzo y una hora antes de terminar el dÃa. Esta técnica le permitirá mantenerse enfocado y podrá establecer un lÃmite de tiempo a cada tarea, mientras que se ahorra el exceso de tiempo leyendo los correos electrónicos. También, minimizando o cerrando la pantalla elimina la tentación de estar revisándolos.
Limitando el tiempo que dedica a las llamadas telefónicas se podrá mantener enfocado en las tareas importantes. Además, mantenga siempre una libreta al lado del teléfono para anotar alguna tarea que surja durante cualquier conversación. Asà evitará estar pensando en las nuevas cosas por hacer, mientras se mantiene enfocado en lo que está realizando. Estas nuevas tareas las incorporará al final de su lista de tareas diarias.
Haciendo una lista de proyectos por llevar a cabo durante el mes, le ayudará a establecer metas con su tiempo. Identifique las tareas necesarias para llevar a cabo cada uno de esos proyectos. Estas tareas deben ser asignadas a las diversas listas semanales que componen el mes. Y por último, las listas semanales servirán para hacer las listas de tareas diarias. Es importante que sea realista con su lista diaria, ya que una lista muy ambiciosa puede causar un sentido de fracaso si no alcanza sus metas.
En cuanto a crear una lista de trabajo diaria, hacerlo quince minutos antes de terminar el dÃa es mucho más eficiente que dejarlo para la mañana. Hay dos rezones para esto; primero, haciéndolo al final del dÃa le permitirá relajarse y aclarar la mente antes de irse a casa. Segundo, en vez de despertar para sentarse a escribir las tareas que debe lograr, podrá comenzar el dÃa tomando acción.
Para algunas personas, mirar una lista de diez o más tareas puede ser abrumador. Si usted es una de estas personas, quizás sea mejor que anote las primeras tres tareas en una hoja de papel aparte y mantenga la lista principal en la gaveta del escritorio. Cuando haya cumplido esas tres tareas, táchelas de la lista principal y repita lo mismo con las próximas tres.
Su lista debe ser enumerada, comenzando con la tarea que más le abruma y terminando con las más placenteras, esto le ayudará a establecer prioridades. Atendiendo las “más difÃciles†primero, aumentará su nivel de motivación al lograrlas; además, utilizando este método podrá conquistar la dilación.
Mientras va aumentando la confianza con sus nuevas técnicas de trabajo y comienza a experimentar un nivel de realización más alto, aprenderá a utilizar estos principios en otras áreas de su vida también. Pronto usted también tendrá la habilidad de controlar las manecillas del reloj. |