Postrado en cama y con poco movimiento para desplazarme por la casa, mi futuro incierto empezó a hacer mella en mis cinco dimensiones que más adelante explicaré. Mi madre desempeñó el papel que muchas madres amorosas hacen por sus críos: cuidarlos y preocuparse por ellos. A ella mi más grande gratitud por dedicarme 4 años en mi convalecencia. Pero algo tenía que hacer para salir de mi precaria situación física, ¿Qué podía hacer para amortiguar el daño psicológico que cada día empeoraba? Fue entonces cuando me recomendaron visitar al Dr. Salvador Sánchez, Quiropráctico Graduado de la línea ortodoxa del Dr. Palmer.
El Dr. Sánchez inmediatamente diagnosticó una grave compresión radicular en la columna lumbar que debido a su ubicación los médicos no habían podido focalizar adecuadamente. Para mejorar la calidad de mis extremidades inferiores, procedió a manipular con mucha destreza la región lumbar con resultados sorprendentes; podía caminar aunque con cierta dificultad!!!! Después ordenó un estudio de imagenologia específica logrando identificar tres hernias de disco ocultas, las cuales ya habían afectado severamente la acción motriz de mis piernas, y mi columna se encontraba en lo que clínicamente se conoce como “columna inestable”. Para ese entonces, la apatía y desgano por la vida me habían afectado drásticamente.
Para este tiempo ya tenía tres intentos de quitarme la vida, en mi desesperación por no encontrar una salida.
¿Ahora qué hacer?
Tenía dos opciones, quedar como estaba ya que debido a la ubicación de las hernias, la cirugía no me garantizaban volver a caminar; eso me condenaría a estar atado a una silla de ruedas. Le comente al Dr. Lo devastado que estaba emocionalmente, el me comento que el cuerpo y las enfermedades son solo el reflejo del desorden emocional, y que La otra opción era seguir las indicaciones y someterme a un programa de Autovalorización que se llama Actitudes Dinámicas III ® Primero tenía que “curarme” por dentro, sacar de mis entrañas toda la frustración, odio, ira, resentimiento y miedo que había almacenado en mi mente subconsciente. Me había convertido en una persona desencantada de la vida, amargada, lamiendo las heridas de mi triste realidad. Opté por la segunda opción, finalmente no tenía nada que perder y quizá algo pudiera aprender de esa aventura.
Este artículo es un segmento de Libro “Sanación” Autor: Hector Herrera En donde por medio de su experiencia personal y estudios psicológicos sobre proceso de pensamiento, autoconocimiento y manejo de emociones, impacta positivamente las diferentes áreas de tu vida. Derechos Reservados |