Todo el condicionamiento del que hemos hablado (odio, Ira, Resentimiento, Miedo, Juicios, Dogma-Ego, Ego-Hombre dependen del JUICIO (Juicio se define como: El esfuerzo intelectual, emotivo e inútil por cambiar la naturaleza de lo que ya es). El objetivo del hombre-EGO es que te alejes de la posibilidad de OBSERVAR (Observar se define como: Aceptación de lo que ya es. Implica amor y entendimiento, Fe, Paciencia, etc)
Conocer el proceso desintegrativo que conduce al juicio y venganza nos permite tener un panorama amplio de las consecuencias que esto trae en todas tus dimensiones y tu deseo de ser trascendente e integrado. De hecho, te aleja de toda posibilidad de observar y la única manera de salir de esta cárcel psicológica es mediante el perdón genuino.
Si odias a alguien por que te ofendieron o lastimaron sin importar cuando haya sido, o te odias a ti mismo por lo que no has podido lograr en tu vida, entonces tú EGO se siente herido e inconscientemente “buscas†con quien desquitarte. Por ello, cuando alguien te hiere, realmente están hiriendo al EGO que traes dentro, y aunque la herida sea fÃsica o moral, el que reacciona no eres tú sino el mismo ego. En este momento la reacción será con odio, ira, resentimiento y miedo. Cuando tu Ego es lastimado, JUZGAS, es decir, tomas el lugar y la imagen falsa que te has forjado de Dios y consecuentemente estarás maquinando la manera de saciar tu venganza. Una vez metido a juez, dictas sentencia en proporción al juicio, descargando todo tu condicionamiento egoÃsta producto del EGO (odio, ira, resentimiento y miedo). Consecuentemente ejecutas la sentencia, esto quiere decir que consciente o inconsciente te conviertes en verdugo, juegas al “diosecito†y creas un infierno para quemar o aniquilar a tu vÃctima, esto lo puedes hacer de muchas maneras, la idea es salirte con la tuya y saciar tu venganza.
Muchas veces juzgamos a nuestros padres por no habernos dado el cariño y amor que justamente merecemos. Pero cuantas veces esa falta de amor viene de padres que no se les enseño a amar, quizá lo que recibieron fueron golpes y desprecio de sus antepasados. Nadie da lo que no tiene, para que una fuente pueda saciar la sed de los demás, debe refrescarse a sà misma. Somos el producto de una generación de falta de amor. El Maestro Jesús dijo que “por el aumento de la maldad se enfriará el amor en la mayor parte del mundoâ€. Por ello, juzgas a tus padres porque son pobres y no pudieron darte la educación que anhelabas? ¿Los juzgas por ser ricos y estar inmersos en una actividad materialista desmedida que no tuvieron tiempo para dedicarte a tus asuntos emocionales? ¿Qué tanto odio y juicio le tienes a tu hermano o hermana que según tu es el “favorito†de papá y mamá? ¿Le tienes coraje, envidia y celos?
Este artÃculo es un segmento de Libro “Sanación†Autor: Hector Herrera En donde por medio de su experiencia personal y estudios psicológicos sobre proceso de pensamiento, autoconocimiento y manejo de emociones, impacta positivamente las diferentes áreas de tu vida. Derechos Reservados |