El mundo exterior Hombre-Ego está formado por eventos que son las circunstancias de la vida. Por ejemplo, en un salón de conferencias en donde hay muchas personas, todas ellas viven el mismo evento, pero en esa misma conferencia algunas personas estarán aburridas, otras contentas, otras asombradas por lo que escuchan; cada una de esas personas tiene un estado interior. Los estados pertenecen al mundo interno particular de cada persona.
En el terreno de la vida práctica descubrimos contrastes que asombran, personas adineradas con hermosas residencias y muchas amistades, pero a veces sufren calamidades cuando experimentan robos cuantiosos o cuando les secuestran un ser querido. Por otro lado encontramos gente humilde, proletarios de pico y pala o personas de clase media que suelen vivir a veces en completa felicidad. Los ricos de la tierra parecen buitres en jaulas de oro que no pueden vivir sin guardaespaldas. Los hombres que tienen el control polÃtico (los poderes) nunca están libres, andan por doquier rodeados de gente armada hasta los dientes.
Mundo interior- Mundo real
Por otra parte existe el mundo REAL, el mundo donde se sitúa nuestra conciencia espiritual. Si biene es cierto que cuando nos estacionamos “afuera†de nuestro mundo real, es donde encontramos gente que se queja de todo. Sufren, lloran, protestan, quisieran cambiar de vida, salir del infortunio en que se encuentran, pero desgraciadamente no trabajan para sà mismas. Si de verdad queremos cambiar, necesitamos con urgencia modificar radicalmente esos estados equivocados de conciencia. En nuestro mundo REAL encontramos gente real, no hay dos iguales; esto nos hace creer que somos personas reales únicas e irrepetibles. Somos un proyecto hecho realidad, por lo tanto, TODOS SOMOS DIFERENTES.
¿Cuál es la lección de este tema? Vivir y experimentar el equilibrio que nos ofrecen los dos mundos. Es imprecindible darnos cuenta que mientras haya gente condicionada en el mundo creado por el hombre, debemos tener reglas y reglamentos siempre y cuando las observemos con responsabilidad y buen juicio. Hay que tomar en cuenta que “mi libertad termina cuando empieza la de mi prójimo†y como persona trascendente me conviene actuar responsablemente.
Este artÃculo es un segmento de Libro “Sanación†Autor: Hector Herrera En donde por medio de su experiencia personal y estudios psicológicos sobre proceso de pensamiento, autoconocimiento y manejo de emociones, impacta positivamente las diferentes áreas de tu vida. Derechos Reservados |