Al leer el artículo de unos de los diarios de mi país en relación al aspecto político y la influencia de este en la vida de mis coterráneos, me transporté a aquellas vivencias en esa época que no tenía el uso de razón para analizar claramente lo que esto significaba; sin embargo, por allí escuchaba los murmullos de la gente sobre lo que experimentaban respecto a los alti- bajos de ese manejo político.
Pasaba para mi inadvertido el ruido de la arenga política, el fastidioso ir y venir de noticias de toda índole que la radio trasmitía al pueblo; desde luego, la televisión no existía siquiera o si había al menos no disponíamos de los medios para tener una.
Me imagino la cantidad de energía que cada uno de estos hombres “salvadores del pueblo y de la patria” perdieron y siguen perdiendo, en su intento de cambiar la forma de pensar de la gente con falsas promesas.
Luego comprendí que esta verdad es absoluta, los únicos que podemos hacer el cambio individual somos nosotros para mejorar nuestra vida y la de los seres queridos.
Siendo un principio de vida el respeto al pensamiento del individuo, y por ende a la forma como se define su carácter, de ninguna manera puede quedar en suspenso el pensamiento que va a ser su sueño en la vida.
Recuerde que el tiempo pasa inexorable, cada segundo que es bien aprovechado permitirá que usted logre cosechar los frutos para un nuevo estilo de vida.
Seamos nuestros propios líderes con acción y decisión para alcanzar los niveles de vida que deseamos.
¡Vivamos intensamente!
|