En el juego de la vida nos encontramos con éxitos y con fracasos y nos toca aprender y seguir intentando y aprendiendo. Algunos sin embargo, asumen los tropiezos como desastres sin remedio y entran en un estado de desesperanza en el que ya nada tiene sentido.
La vida humana es una sucesión de altos y bajos, de éxitos y fracasos. En ocasiones vivimos experiencias significativas que nos permitan alcanzar plenitud y paz y en otras ocasiones lo que vivimos es frustración, insatisfacción y pena pero depende de nosotros que obtengamos más experiencias positivas y sepamos rodearnos de personas positivas y entusiastas.
También eventos sociales o polÃticos pueden afectar nuestro modo de vida y hay factores psicológicos, como eventos traumáticos, que nos restan felicidad. En estas situaciones, dependiendo de nuestra personalidad, podemos luchar para superar los obstáculos o rendirnos y dejar de intentar superarnos y lograr nuestros más preciados anhelos.
Este estado de desaliento se conoce como desesperanza; la desesperanza es un estado altamente limitante pues no se basa en la realidad sino en lo que las personas consideran es una incapacidad propia para lograr lo que desean, es un estado en el que se ven debilitados o extinguidos, el amor, la confianza, el entusiasmo, la alegrÃa y la fe. Es un estado de impotencia en el que la persona se percibe atrapada, agobiada e inerme y depende de ti si cambias. La decepción es la percepción de una expectativa defraudada, la desesperación es la pérdida de la paciencia y de la paz, un estado ansioso que nos lleva a mirar el futuro como amenazante. La desesperanza es una creencia que solo existe por que lo crees que no hay nada que hacer ni ahora, ni nunca. Es el abandono de la ambición y del riesgo, es justamente ese sentido absolutista, lo que le da su carácter nefasto.
Es posible afrontar y superar la desesperanza. Algunas recomendaciones útiles para ello, son:
- Comprenda que la desesperanza es un estado psicológico, es decir: mental y emocional y no de una realidad tangible.
- Asuma que todo pasa y que cada dÃa es nuevo y está lleno de posibilidades y potencialidades de logro.
- Busque formas creativas de abordar la situación que le preocupa o molesta. - Apóyese en amigos y personas que tengan los recursos que usted no posea.
- Mire las situaciones de manera positiva, pues todo es un aprendizaje.
- Acepte los hechos sin evadirlos ni negarlos y céntrese en la solución más que en el problema.
- Recuerde otros momentos en que parecÃa que no habÃa salida y la encontró.
- Acepte con humildad, lo que no le sea posible cambiar.
-- Busque en su experiencia, pensamientos y conductas que le hayan servido para superar situaciones similares.
Lo más importante aquÃ, es comprender que la gran mayorÃa de las veces que sufrimos, la causa no son tanto los eventos, sino los modos de interpretación que asumimos. Sus emociones no vienen de “afueraâ€, están en su mente y pueden ser modificadas o removidas de allà si cambia sus pensamientos.
Cuando tu pensamiento te conduzca a la perturbación recuerda esto:
“El futuro no es algo en donde entramos. El futuro es algo que nosotros mismos creamos’’ Leonard I. Sweet |